Paquimetría Corneal

paquimetria en Murcia

La paquimetría es una prueba oftalmológica para medir el grosor de la córnea  complementaria que  junto a otros resultados ayuda a detectar posibles patologías, entre las cuales podemos destacar el glaucoma o el edema ocular.

El valor que aporta la prueba de paquimetría varía según la zona de la córnea en la que se realiza la medición, ya sea central o periférica. Por norma general, el valor que se mide en la consulta oftalmológica es el de la paquimetría central y suele rondar las 540 micras en la población caucásica. Esta cifra corresponde a un promedio, con variaciones fisiológicas significativas de un paciente a otro. Esto significa que se puede tener una córnea con un grosor de 480 a 600 micras, sin que esto sea patológico.

¿Cómo se realiza la prueba de paquimetría corneal?

La paquimetría se realiza en la consulta del oftalmólogo mediante diferentes instrumentos (topógrafo, OCT o paquímetro ultrasónico) de forma rápida, dura escasos segundos, e indolora (no existe contacto). El resultado de la medición proporciona, de inmediato, el valor del grosor corneal del paciente.

Importancia de la paquimetría para detectar un posible glaucoma

El valor del grosor corneal influye en el resultado de la tensión ocular, esto conlleva a que en algunos casos pasen desapercibidos y se detecte de forma tardía. El valor de la tensión ocular es uno de los factores de riesgo más importantes en el glaucoma. Esta patología ocular es una de los principales responsables de la ceguera a nivel mundial y, si no se trata a tiempo, es totalmente irreversible. Los tratamientos actuales pueden estabilizar la patología en la mayoría de los casos, especialmente cuando la enfermedad se identifica y trata desde el principio. La mejor prevención del glaucoma es un control regular de la tensión ocular teniendo en cuenta el grosor de la córnea y una revisión anual con la exploración del fondo de ojo.

Cuándo se recomienda medir el grosor de la córnea

La paquimetría se realiza para diagnosticar diversas afecciones, como el edema corneal, el glaucoma, o el queratocono corneal. En caso de glaucoma, es esencial conocer el grosor de la córnea para calcular la presión ocular. Para una córnea fina, los valores normales de tensión ocular puede que estén en valores límites incluso afectando al globo ocular, en cambio, en córneas gruesas, un valor elevado puede llegar a estar dentro de los valores normales sin daño alguno.

La prueba de paquimetría debe realizarse en los siguientes casos:

  1. Cuando la presión ocular es anormal.
  2. Cuando exista sospecha de que el paciente sufra glaucoma o edema macular.
  3. La medición del grosor de la córnea es especialmente necesario en pacientes con ametropía (miopía, astigmatismo, hipermetropía, presbicia), que se quieran someter a una cirugía refractiva para corregir, mediante láser, su defecto de visió Cualquiera que sea el trastorno visual del paciente, el principio de la cirugía refractiva es modificar el grosor de la córnea mediante láser. La medición de la paquimetría condiciona la técnica operatoria, e incluso puede desvelar una contraindicación para la cirugía en determinados casos (una ametropía muy grande y una córnea muy delgada puede requerir del uso de lentes intraoculares).
  4. Para realizar un seguimiento del estado de la córnea tras la realización de diferentes tipos de cirugía oftalmológica.

¿Los valores de la paquimetría varían con el tiempo?

En una persona adulta y en ausencia de cualquier patología o cirugía corneal, el grosor de la córnea no varía, por lo que la medición de la paquimetría se realiza solo una vez y no es necesario repetirla.

Las ocasiones excepcionales en las que puede modificarse el grosor de la córnea son las siguientes:

  • Casos de reducción del grosor de la córnea: Después de una cirugía refractiva (sistemática), o en determinadas patologías corneales: queratocono, úlceras corneales (cualquiera que sea su causa), distrofia de Terrien.
  • Casos de aumento del grosor de la córnea: Después de la cirugía de inserción, de anillos intracorneales y de trasplante corneal, así como en ciertas patologías corneales: edema corneal (cualquiera sea la causa) o rechazo del trasplante de córnea