leucocoria infantil

La denominada leucocoria infantil, pupila blanca u ojo de gato amaurótico tiene como signo principal el reflejo o la aparición de una mancha blanca en la pupila de un niño. Esto supone una señal de alerta para los padres, quienes en muchas ocasiones son los primeros en detectar el problema, y consultar con un oftalmólogo especialista.

Un signo clínico que se suele detectar de manera precoz: reflejo pupilar blanco

¿Alguna vez has tomado una fotografía y has visto que los ojos aparecen rojos? Esta tonalidad en el reflejo pupilar es totalmente normal y se trata del destello luminoso de la retina. Lo que resulta anómalo es que esa mancha sea de color blanquecino. En estos casos habría que someter al ojo a una revisión oftalmológica para garantizar que las causas de la leucocoria no tengan su origen en procesos malignos, infecciones parasitarias o enfermedades congénitas, entre otras.

Causas de la leucocoria o pupila blanca

Hay que incidir en el hecho de que, aunque inicialmente esta condición no aparezca asociada a otros síntomas, la pupila blanca no es el estado normal de esta parte del ojo. Los casos de leucocoria infantil se detectan de manera precoz gracias a las particularidades de sus síntomas, que resultan muy fáciles de percibir.

Entre las causas de leucocoria, podemos encontrar:

  1. Tumores intraoculares: el retinoblastoma es un tumor grave, pero hay tratamientos muy efectivos para combatirlo. De todos los tumores que se presentan con la apariencia de pupila blanca, este es el más común.
  2. Traumatismos: si por efecto de una lesión traumática se produce sangrado intraocular, se pueden desarrollar otros daños (cataratas, desprendimiento de retina, etc) que deriven en leucocoria.
  3. Infecciones: la inflamación de las estructuras intraoculares como consecuencia de algunas infecciones (toxoplasmosis, toxocariasis, viritis, uveítis…) hace que la pupila tenga apariencia blanquecina.
  4. Cataratas: es una de las causas más frecuentes, provocada a menudo por infecciones durante el parto o enfermedades genéticas y metabólicas.
  5. Otras causas: enfermedades vasculares del ojo y de la retina: Enfermedad de Coats, hiperplasia primaria del cuerpo vítreo…

Tratamiento de la leucocoria u ojo de gato amaurótico

Dependiendo de la causa que la haya provocado, se aplicará un tratamiento específico para tal enfermedad. Actuar con rapidez es la primera condición para que el tratamiento de la leucocoria sea un éxito.

Tras una exploración exhaustiva del ojo, el oftalmólogo emitirá un diagnóstico y pronosticará el alcance de la enfermedad, la manera de afrontarla y los resultados a los que se aspira. Siempre y cuando la leucocoria infantil sea susceptible de tratamiento, los procedimientos más habituales son la fotocoagulación y la radioterapia en el caso de un origen tumoral y la cirugía vitreorretiniana en el caso de las lesiones y los traumatismos intraoculares. Todos estos procesos siempre irán acompañados de un período de supervisión y de recuperación del paciente.

Si crees que algún familiar puede padecer leucocoria, te recomendamos acudir a nuestra clínica oftalmológica de Murcia para realizar un examen de su caso. Nuestro equipo se encargará de ofrecerte una asistencia personalizada, resolviendo todas tus dudas y asesorandote sobre el mejor tratamiento. Puedes solicitar una consulta rellenando el formulario que encontrarás en esta página.

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