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El lagrimeo y la epífora ocular son problemas frecuentes con los que algunos pacientes suelen acudir a consulta en nuestra clínica oftalmológica de Murcia. Por ello, para ayudarte a comprender estos problemas mejor, queremos hablarte de ellos en profundidad en este artículo.

¿Cuál es la diferencia entre lagrimeo y epífora?

El lagrimeo se debe a la hipersecreción lagrimal, es decir, la excesiva secreción de lágrima. Sin embargo, la epífora se debe a un problema en la eliminación de la lágrima.

Esto puede no causar daños ni a corto ni a largo plazo, pero sí que genera cierta molestia en aquellos que lo padecen. Por este motivo y a fin de garantizar un desempeño de la vida cotidiana sin inconvenientes, resulta importante acudir al oftalmólogo con la intención de identificar y combatir sus efectos lo antes posible.

¿Cuáles son las causas del lagrimeo excesivo y la epífora?

La causa principal de estos dos puede entenderse como un desequilibrio entre la generación y la supresión de las lágrimas dentro del sistema de drenaje ocular. Son muchas las condiciones que pueden dar lugar a estos problemas, desde anomalías anatómicas a anomalías funcionales:

  1. Malposición del párpado: en función de sus características, puede denominarse entropión o ectropión.
  2. Triquiasis o distriquiasis, abrasión o cuerpos extraños.
  3. Sequedad ocular que genera irritación y, con ello, la sobreestimulación de la glándula lagrimal.
  4. Infecciones, traumatismos y alergias.
  5. Alteraciones neurológicas.

Causas del lagrimeo de ojos constante por carencias en el drenaje

Funcionales: fallos en el sistema del drenaje de la lágrima por culpa de alteraciones neurológicas (por ejemplo una parálisis facial). O bien anomalías anatómicas: desviación del tabique nasal o falta de alineamiento de los conductos que recogen las lágrimas. Esto último es muy frecuente en los pacientes con ectropión.

Obstructivas: de índole primaria, secundaria o congénita. El punto lagrimal no puede drenar las lágrimas al encontrarse obstruido.

Principales tratamientos:

El tratamiento frente a la epífora y el lagrimeo ocular a aplicar dependerá, fundamentalmente, de cada caso y de la causa que haya originado el problema. En el caso del lagrimeo, un tratamiento con colirios tópicos podría subsanarlo.

Sin embargo en los casos de epífora en los que se haya producido una obstrucción, procedimientos como el sondaje de la vía lagrimal suelen ser imprescindibles. Esta intervención suele llevarse a cabo de forma ambulatoria y mediante la aplicación exclusiva de anestesia local. El paciente puede regresar a casa en el mismo momento en el que finaliza.

Es necesario llevar a cabo una cirugía más seria en aquellos casos en los que el problema viene dado por defectos en los párpados, en la órbita ocular, en el tabique nasal y en las vías lagrimales. De hecho, en muchas ocasiones, el oftalmólogo debe colaborar con otros especialistas cirujanos para realizar la operación.

Si crees que puedes padecer epífora ocular, puedes solicitar una consulta con nuestro equipo rellenando el formulario que encontrarás en esta página. Realizaremos una revisión oftalmológica completa de tu salud ocular con la intención de identificar y solucionar cualquier problema que pueda presentarse.

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