Visión borrosa: Diagnóstico, Causas y Tratamiento

visión borrosa

La visión borrosa es uno de los motivos de consulta más frecuentes en el campo de la oftalmología. Existen diferentes tipologías de esta condición, dependiendo de su intensidad o de su duración, al tiempo que también son múltiples las causas que la provocan.

Los síntomas más frecuentes del trastorno serían la pérdida de nitidez que se manifestaría como dificultad para leer, o para distinguir la silueta de objetos relativamente alejados. Además de las posibles complicaciones para desarrollar tareas en el trabajo o el hogar fruto de la pérdida de agudeza visual.

Cabe destacar que esta situación puede darse en un solo ojo o en los dos. En cualquiera de los casos, lo más recomendable es solicitar un diagnóstico por parte de un especialista. Si crees que padeces visión borrosa, puedes solicitar una revisión oftalmológica en nuestra clínica oftalmológica de Murcia rellenando el formulario que encontrarás en esta página.

Pruebas diagnósticas de la visión borrosa

Como siempre, la detección precoz de cualquier trastorno visual es fundamental para trata de revertirlo o, como mínimo, evitar su agravamiento. Por este motivo, acudir a las revisiones oftalmológicas pautadas por su oculista se vuelve esencial.

Las pruebas diagnósticas permitirán conocer la patología que se esconde tras los problemas de visión y decidir el tratamiento más apropiado para cada caso. Conviene tener presente que los problemas de visión pueden ser a su vez consecuencia de enfermedades más graves (hipoglucemia, diabetes, esclerosis…), de ahí el interés por conseguir un diagnóstico completo y riguroso cuanto antes.

Visión borrosa recurrente o permanente: causas y tratamiento

Cuando la visión borrosa se presenta de forma continua, puede ser el resultado de un proceso degenerativo (de duración variable) que precise tratamiento médico o quirúrgico.

Esencialmente, estas serían las principales causas de visión borrosa recurrente o permanente:

Cataratas: los problemas de cataratas pueden provocar que la luz se disperse al llegar al ojo y, consecuentemente, que el paciente tenga dificultades para ver con nitidez. Suele provocar un empeoramiento progresivo de la visión (especialmente de la visión en detalle y del contraste). Precisa intervención quirúrgica.

Degeneración macular: la limitación visual que genera esta patología suele hacerse evidente cuando el usuario comienza a ver borroso el centro de su campo de visión. Una vez diagnosticado el tipo y estadío de degeneración macular, los pacientes se pueden beneficiar de tratamientos con inyecciones intraoculares de fármacos y con ciertos láseres.

Miopía: es uno de los defectos de refracción más frecuentes. Es irreversible pero existen numerosos tratamientos efectivos (gafas, lentes de contacto, cirugía refractiva…). La hipermetropía y el astigmatismo serían otras condiciones que cursan con distintos grados de visión borrosa.

Presbicia: otro problema asociado a la edad. En este caso, el paciente encuentra dificultades para ver nítidamente de cerca.

Retinopatía diabética: entre los diabéticos, podría darse la circunstancia de que los vasos sanguíneos que transportan la sangre a la retina se deterioren más rápidamente, con el consecuente daño en la retina y en su función visual en los casos más graves. De esta forma los pacientes diabéticos podrían sufrir empeoramiento de su visión.

Visión borrosa transitoria o intermitente: causas y tratamiento

La visión borrosa transitoria o intermitente, aunque suele ser menos grave, puede ocasionar importantes trastornos. Entre las causas de la visión borrosa más comunes se encuentran las siguientes:

Migrañas: una de las múltiples consecuencias de las migrañas puede ser la visión borrosa temporal, especialmente en los ataques más intensos. En estos casos, una vez descartada causa ocular subyacente, el paciente deberá llevar a cabo los controles y/o tratamientos indicados por su médico o neurólogo.

Fatiga ocular: cuando se somete a los ojos a un gran esfuerzo (frente a una pantalla, por ejemplo), pueden aparecer molestias como picor o falta de nitidez en la visión. El tratamiento suele pasar por cambios en los hábitos de trabajo (mejoras posturales o en la iluminación del puesto de trabajo acompañados de descansos más frecuentes…).

Insomnio o problemas del sueño: la falta de descanso puede motivar problemas de visión. Es por ello que el tratamiento en este caso va dirigido a favorecer el sueño.

Factores ambientales: la intensidad de la luz, el estrés o el ruido ambiental pueden provocar trastornos en la visión, que suelen cesar cuando desaparecen los factores causantes.

Como se puede apreciar son muchos los factores involucrados en el empeoramiento de la visión. Por este motivo, animamos a nuestros pacientes a realizarse una revisión con exploración del fondo de ojo para detectar cualquier patología ocular que pudiera estar ligada a dicho problema visual.

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